El cóctel Stinger es un clásico fascinante con una historia que se remonta a la década de 1890 en Estados Unidos. Originalmente popular entre la alta sociedad, este trago combina cognac y crema de menta blanca para ofrecer un sabor único y refrescante.
Inicialmente servido como un digestivo después de la cena, el Stinger conquistó la escena neoyorquina y se mantuvo relevante incluso durante la Ley Seca, cuando su dulzura ayudaba a disimular la calidad inferior de los licores disponibles.
Este cóctel no solo es delicioso, sino que también posee un notable trasfondo cultural, apareciendo en novelas y películas, incluyendo obras de Ian Fleming y John le Carré.
Lo interesante del Stinger es su versatilidad. Aunque la receta clásica se basa en cognac y crema de menta blanca, ha dado lugar a varias variaciones como el Amaretto Stinger o el Irish Stinger, cada uno con un giro propio.
Esto demuestra cómo una bebida puede evolucionar manteniendo su esencia, adaptándose a diferentes gustos y ocasiones.
Para los amantes de los cócteles, el Stinger representa una conexión con una época sofisticada y un paladar exigente. Su historia, combinación de ingredientes y legado cultural lo convierten en un trago digno de explorar y disfrutar.

Stinger
Ingredientes
- 60 mL brandy
- 30 mL crema de menta blanca
Instrucciones
- Vierte todos los ingredientes en un vaso mezclador con cubos de hielo y remueve bien.
- Cuela en una copa cupé previamente fría.
- Decora con una ramita de menta y sirve.





