El Singapore Sling es un pedazo de historia. Nacido a principios del siglo XX en el prestigioso Long Bar del Raffles Hotel en Singapur, este trago fue creado por el bartender Ngiam Tong Boon, quien buscaba un cóctel que pudiera ser disfrutado por mujeres en una época donde era poco común para ellas beber alcohol en público.
Este cóctel tuvo un comienzo como una variante del clásico Gin Sling, pero se transformó en una bebida frutal y equilibrada que encantó a muchos.
Su complejidad se logra gracias a la combinación de ginebra, licores como Bénédictine y Grand Marnier, zumos frescos y un toque de amargos Angostura, creando un perfil dulce, herbal y refrescante.
Lo fascinante del Singapore Sling es cómo ha evolucionado con el tiempo. Ya en 1930, podemos encontrar la primera receta publicada en «The Savoy Cocktail Book» por Harry Craddock, aunque no existen dos versiones idénticas. Esta diversidad refleja la creatividad detrás del cóctel y su capacidad para adaptarse a distintos paladares.
Una tradición singular del Long Bar sigue viva hoy: los clientes disfrutan tirando las cáscaras de maní al suelo, una costumbre que forma parte del ambiente desenfadado y cultural del lugar. Esta anécdota añade encanto y autenticidad a la experiencia de beber un Singapore Sling en su entorno original.
En definitiva, el Singapore Sling es un cóctel que ofrece más que sabor; es un viaje a la historia de Singapur y a las tradiciones de sus gentes.

Singapore Sling
Ingredientes
- 22.5 mL ginebra
- 7.5 mL Bénédictine
- 7.5 mL Grand Marnier
- 7.5 mL licor de cereza Heering
- 30 mL jugo de piña
- 15 mL zumo de lima
- 1 golpe amargos de Angostura
- agua con gas
Instrucciones
- Agrega todos los ingredientes en una coctelera con hielo y agita bien hasta que esté frío.
- Cuela en un vaso alto lleno de hielo fresco.
- Agrega agua con gas fría para completar la bebida.
- Adorna con una rodaja de naranja y una cereza.





