El Moscow Mule de sandía es una variación del Moscow Mule, que nació en 1941 en el bar Cock ’n’ Bull de Los Ángeles como acuerdo comercial entre John G. Martin (Smirnoff) y Jack Morgan (dueño del bar y de una marca de cerveza de jengibre).
La sandía no entró en la receta hasta décadas después, cuando los cócteles de frutas frescas se popularizaron en los menús de verano de Estados Unidos.
La sandía tiene un contenido de agua de aproximadamente el 92%, lo que la convierte en una de las frutas más fáciles de trabajar en coctelería sin extractor. Basta licuarla y colarla con un colador fino.
El jugo fresco aporta un dulzor natural que permite reducir o eliminar el jarabe adicional; el puré sin colar añade textura pero puede diluir el ginger beer más rápidamente.
La cerveza de jengibre artesanal tiene un nivel de picante notablemente mayor al industrial. En el Watermelon Mule, el contraste entre la dulzura de la sandía y el picante del jengibre es el eje del cóctel, así que la calidad del ginger beer importa más que la del vodka. Uso uno con jengibre real, no saborizante artificial.

Moscow Mule de sandía
Ingredientes
- 60 mL vodka
- 90 mL jugo de sandía
- 15 mL zumo de lima
- Cerveza de jengibre
Instrucciones
- Llena un vaso highball o taza de cobre con hielo.
- Vierte el vodka, el jugo de sandía y el jugo de lima sobre el hielo.
- Completa con la cerveza de jengibre y mezcla suavemente con una cuchara de bar.
- Decora con una rodaja de sandía y una ramita de menta.





