Siempre me ha encantado cuando un cóctel desafía las expectativas, y pocos lo hacen mejor que el Grasshopper. Su color verde menta prácticamente guiña el ojo desde el otro lado de la barra, prometiendo algo juguetón.
El Grasshopper nació en Nueva Orleans, en Tujague’s, uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad. Cuenta la leyenda que su propietario, Philibert Guichet, lo creó para una competencia de cócteles en 1918, donde quedó en segundo lugar.
Aun así, se volvió un éxito rotundo, especialmente en los años cincuenta y sesenta, cuando los cócteles cremosos y de estilo postre dominaban la vida nocturna estadounidense.
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Me entusiasma cómo el Grasshopper ha regresado a las barras modernas. Algunos bartenders lo han reinventado con ingredientes contemporáneos o presentaciones ingeniosas.
En un mundo lleno de tragos sobre-ingenierizados, El cóctel Grasshopper ofrece algo poco común: un deleite sin complicaciones.

Grasshopper
Utensilios
Ingredientes
- 30 mL crema de menta
- 30 mL crema de cacao blanca
- 45 mL crema pesada
Instrucciones
- Combine la crema de menta, la crema de cacao, la crema pesada e hielo en una coctelera.
- Agite hasta que esté fría la coctelera.
- Doble colar en una copa Martini prevíamente fría.





